25 May La conservación de las ballenas jorobadas en Colombia está en nuestras manos: Soluciones basadas en la Naturaleza (SbN)
Foto portada: Madre y cría (ballenato) de ballena jorobada (Megaptera novaeangliae) en el Pacífico colombiano. | by: Isabel C. Avila.
La ballena jorobada (Megaptera novaeangliae) es un mamífero marino cosmopolita y migratorio que habita las aguas del Pacífico colombiano entre mayo y diciembre, donde se reproduce, da a luz y cría a sus ballenatos (Figura 1; Avila et al., 2020). En las zonas de reproducción, estas ballenas realizan actividades vitales para su ciclo de vida, tales como el apareamiento, parto, lactancia, crianza, reposo, socialización, y exhiben una gran variedad de comportamientos aéreos como saltos, coletazos y aletazos (Avila, 2000, 2006). Entre estos comportamientos se encuentra también el canto (Pineda, 2022; Avila et al., 2023), un sonido complejo y repetitivo de larga duración, asociado con el cortejo y la reproducción (Payne & McVay, 1971).
Las ballenas jorobadas colombianas pertenecen a la población “Stock G”, que se alimenta en verano en el sur de Chile y la Península Antártica, y se reproduce en invierno en aguas tropicales de Ecuador, Colombia, Panamá y Costa Rica (Stevick et al., 2004; Acevedo et al., 2017; Marcondes et al., 2021). Actualmente, se ha estimado una población de aproximadamente 12,000 individuos para la población Stock G (Félix et al., 2021). Sin embargo, a pesar de la recuperación de su población, tras haber estado al borde de la extinción en la década de de los 60s debido a la caza comercial de ballenas, la jorobada es la especie con el rango de hábitat más grande en riesgo a nivel mundial debido a las amenazas que actualmente enfrenta (Avila et al., 2018).
Particularmente en Colombia, las ballenas jorobadas son actualmente una de las especies más afectadas en términos de la mayor diversidad de amenazas que enfrentan (Avila & Giraldo, 2022). Las amenazas incluyen principalmente colisiones con embarcaciones, disturbios causados por embarcaciones turísticas, contaminación, enmallamiento accidental en redes de pesca (Capella et al., 2001; Avila et al., 2013, 2015, 2017, 2018, 2021, 2022; Rey-Baquero et al., 2021), y el cambio climático, particularmente, los cambios en la extensión de la cobertura/masa de hielo en el mar que afectan la disponibilidad de alimento en la Antártida (Avila et al., 2020).
Las ballenas son de gran importancia para el ecosistema marino y para los seres humanos, ya que, al ser dispersoras de nutrientes y fertilizadoras de los océanos, desempeñan un papel crucial en la salud de los mares y en la mitigación de los efectos negativos del cambio climático (Chami et al., 2019; Doughty et al., 2016; Tavares et al., 2019). Además, la ballena jorobada es uno de los principales atractivos para el turismo, especialmente en actividades de avistamiento de ballenas o “whale watching” (Figura 2; Arias-Gaviria et al., 2011; Avila et al., 2021). Este tipo de turismo genera ingresos económicos para las comunidades costeras y promueve la conservación de los océanos. Por ejemplo, en el Valle del Cauca, el turismo de observación de ballenas ha aumentado en más del 140% en la última década, generando actualmente importantes beneficios económicos para la población local (al menos 362,409 USD por mes; Avila et al., 2021). Por todo lo anterior, es urgente tomar las medidas necesarias para conservar a las ballenas y su hábitat.
Figura 2. Avistamiento turístico de ballenas (whale watching) en el Parque Nacional Uramba Bahía Málaga, Colombia. Fotografía de Isabel C. Avila.
Las Soluciones basadas en la Naturaleza son enfoques que emplean los ecosistemas naturales para abordar desafíos sociales y ambientales, promoviendo la sostenibilidad. Entre las principales medidas se incluyen:
1) Ser consumidores responsables. Optar por productos locales, reciclar y reducir el uso de plásticos de un solo uso. Promover la limpieza de playas y la gestión adecuada de residuos en las comunidades costeras para prevenir que el plástico y otros contaminantes lleguen al mar.
2) Mitigar los impactos negativos de la pesca. Fomentar prácticas de pesca sostenible que respeten las zonas de asentamiento de las ballenas y promover el uso de métodos de pesca que disminuyan el enmallamiento incidental. Además, es fundamental implementar un protocolo nacional de atención inmediata para el desenmallamiento, en concordancia con la Red Global de Respuesta a Enmallamientos de Ballenas (GWERN) y la Iniciativa de Mitigación de Capturas Incidentales (BMI) (Avila et al., 2022).
3) Fomentar un avistamiento responsable de ballenas. Seguir estrictamente las recomendaciones para un avistamiento responsable (MINAMBIENTE, 2017) y ejercer un turismo respetuoso y sostenible, con la participación activa de todos los actores implicados (Avila et al., 2021).
4) Reducir el impacto del tráfico marítimo. Implementar límites de velocidad inferiores a 10 nudos y restringir el tráfico marítimo en las áreas de establecimiento de las ballenas. Además, se recomienda el uso de protectores de hélices (Avila et al., 2017, 2021).
5) Monitoreo a largo plazo colaborativo. Fomentar la investigación científica a largo plazo y desarrollar un sistema de monitoreo comunitario donde pescadores, turistas y habitantes locales puedan contribuir al seguimiento de las ballenas y la calidad de su hábitat.
6) Protección de hábitats críticos de las ballenas. La ballena jorobada habita las aguas costeras del Pacífico colombiano, principalmente en áreas como la isla Gorgona (Cauca), Bahía Málaga (Valle del Cauca), Tumaco (Nariño), y Bahía Solano y Bahía de Cupica (Chocó) (Flórez-González et al., 2007; Arias et al., 2011; Palacios et al., 2012). Estas zonas son vitales para su supervivencia, por lo que es fundamental promover la conservación de estos hábitats.
El último punto puede lograrse mediante la creación de áreas marinas protegidas (AMP) y fortaleciendo las acciones de protección y monitoreo en las áreas ya establecidas, tales como el Parque Nacional Natural (PNN) Gorgona, el PNN Uramba Bahía Málaga y el PNN Utría. Además, el Grupo de Trabajo de la UICN sobre Áreas Protegidas de Mamíferos Marinos ha designado 36 Áreas Importantes para los Mamíferos Marinos (IMMA) en el Océano Pacífico Sudeste Tropical y Templado, incluyendo una IMMA en las aguas colombianas: Gorgona-Tribugá-Malpelo IMMA (IUCN-MMPATF, 2023). Sin embargo, a pesar de la relevancia de estas áreas, algunas de ellas se encuentran amenazadas. Un claro ejemplo de esto es el PNN Gorgona, donde se proyecta la construcción de una base militar en su territorio (González-Posso & Toro-Pérez, 2024), y el PNN Utría, en cuyas cercanías se ha propuesto la construcción de un puerto comercial (Mosquera, 2023). El desarrollo de estos proyectos no solo pone en peligro a las ballenas y la biodiversidad, sino también a las comunidades locales. Asimismo, compromete los esfuerzos globales de conservación y sostenibilidad ambiental de la biodiversidad marina. Por esta razón, es urgente tomar medidas para evitar la implementación de estos proyectos.
Las Soluciones basadas en la Naturaleza son fundamentales para proteger a las ballenas jorobadas en Colombia, ya que no solo se enfocan en la conservación directa de la especie, ino también en la protección de su hábitat, y el fortalecimiento de la relación entre las comunidades locales y su entorno natural. Implementar estas soluciones está en nuestras manos.


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